Pan de melón cantalupo con glaseado de praliné

delishubAutor de la receta
Ingredientes
10
Persona(s)
  • 2 tazas
    Azúcar blanco
  • 2 tazas
    Cantalupo
  • 1 taza
    Aceite vegetal
  • 3 grandes
    Huevos
  • 1 cucharada
    Extracto de vainilla
  • 3 tazas
    Todo
  • 2 cucharaditas
    Canela molida
  • 1 cucharadita
    Bicarbonato
  • 1 cucharadita
    Sal
  • 3/4 cucharadita
    Levadura en polvo
  • 1/2 cucharadita
    Jengibre molido
Instrucciones
  • Precalentamiento y preparación

    Precaliente el horno a 165 grados C (325 grados F). Engrase y enharine ligeramente dos moldes para pan de 23 x 13 cm (9 x 5 pulgadas).

  • Mezclar los ingredientes

    En un bol grande, bate el azúcar, el puré de melón, el aceite, los huevos y la vainilla hasta que estén bien combinados. En otro bol, tamiza la harina, la canela, el bicarbonato de sodio, la sal, el polvo para hornear y el jengibre. Incorpora la mezcla de harina a la de melón y revuelve hasta que se integren. Reparte la masa uniformemente entre los moldes preparados.

  • Precalentamiento y preparación

    Hornear en el horno precalentado hasta que al insertar un palillo en el centro de los panes, este salga limpio, aproximadamente 1 hora.

  • Mezclar los ingredientes

    Mientras tanto, prepare la salsa: combine el azúcar moreno y la mantequilla en un recipiente apto para microondas. Cocine en el microondas durante 3 minutos, revolviendo a intervalos de 1 minuto. Incorpore las nueces pecanas.

  • Descanso y enfriamiento

    Vierta la salsa sobre los panes tibios. Deje enfriar durante 1 hora antes de servir.

Nutrición
  • Calorías:
    366 kcal
    %18%
  • Proteína:
    3.0 g
    %6%
  • Carbohidratos:
    48.0 g
    %16%
  • Gordo:
    18.0 g
    %36%
  • Azúcar:
    33.0 g
    %33%
  • Sal:
    0.6 g
    %9%
  • Energía:
    1531 kJ
    %25%

El pan de melón con glaseado de praliné es un plato delicioso y reconfortante. Elaborado con azúcar blanca, melón y aceite vegetal, inunda la cocina con un aroma irresistible mientras se hornea hasta alcanzar un dorado perfecto. Sírvalo caliente recién salido del horno con una generosa capa de mantequilla o como acompañamiento de su sopa favorita.