- Emulsificación del aderezo César

En un tazón pequeño, bate las anchoas picadas, el ajo prensado, la yema de huevo, la mostaza Dijon y el jugo de limón. Sin dejar de batir, incorpora lentamente el aceite de oliva en un chorrito fino hasta que la mezcla espese, adquiera un color pálido y una textura cremosa. Esta emulsión es la base de la ensalada, ya que le da un sabor intenso y una textura rica que se adhiere a la lechuga.
- Preparación de las verduras crujientes y los picatostes

Lava y seca bien las hojas de lechuga romana; la humedad impedirá que el aderezo se adhiera. Trocea las hojas en pedazos pequeños. Mezcla la lechuga en un bol grande y frío con un puñado de picatostes sazonados con ajo. El toque crujiente de los picatostes aporta el contraste de textura necesario al aderezo suave y cremoso.
- El lanzamiento final y el afeitado

Vierta el aderezo sobre la lechuga y los crutones, mezclando suavemente para que todas las hojas queden bien cubiertas. Cubra la ensalada con virutas finas y grandes de queso parmesano de alta calidad y un toque extra de pimienta negra. Sirva inmediatamente para que la lechuga romana conserve su frescura y los crutones su textura crujiente.
- Calorías:350 kcal%17%
- Proteína:10 g%20%
- Carbohidratos:12 g%5%
- Azúcar:2 g%2%
- Sal:0.8 g%13%
- Energía:1465 kJ%17%
- Gordo:30 g%43%
La ensalada César es una leyenda culinaria, creada, curiosamente, no en Italia, sino en Tijuana, México, en 1924 por el inmigrante italiano Caesar Cardini. Durante las prisas del 4 de julio, Cardini improvisó con los ingredientes que le quedaban en la cocina para crear un espectáculo en la mesa. Su significado cultural reside en el equilibrio de los "cinco sabores": el salado de las anchoas y el parmesano, la acidez del limón, el amargor de la lechuga romana, el umami del aderezo y la dulzura del ajo. Una auténtica ensalada César se define por su textura crujiente y el aderezo cremoso y emulsionado que cubre cada hoja.



















