Crème Brûlée francesa clásica

delishubAutor de la receta
Ingredientes
4
Persona(s)
  • 500 ml
    Crema espesa
  • 5 piezas
    Yemas de huevo
  • 100 g
    Azúcar granulada
  • 1 unidad
    Vaina de vainilla
  • 1 l
    Agua caliente
Instrucciones
  • Infusionar la crema y mezclar

    Precalienta el horno a 150 °C (300 °F). En una cacerola, calienta la crema de leche con las semillas de una vaina de vainilla hasta que empiece a hervir a fuego lento. En un recipiente aparte, bate las yemas de huevo con el azúcar hasta que estén pálidas. Vierte muy lentamente la crema caliente sobre las yemas, batiendo constantemente para evitar que se cuajen. Cuela la mezcla con un colador fino para obtener una textura perfectamente suave.

  • Horneado suave al baño maría

    Reparte la crema pastelera en cuatro moldes individuales de cerámica. Colócalos en una bandeja grande para hornear y llénala con agua caliente hasta la mitad de la altura de los moldes. Este baño maría garantiza una cocción uniforme de la crema sin que se corte. Hornea durante 35-40 minutos, hasta que los bordes estén firmes pero el centro aún esté ligeramente tembloroso. Retira del horno y refrigera durante al menos 4 horas.

  • La corteza caramelizada (The Torch)

    Justo antes de servir, espolvorea una capa fina y uniforme de azúcar granulada sobre la crema pastelera fría. Usa un soplete de cocina para derretir y caramelizar el azúcar hasta que adquiera un color ámbar oscuro y forme una costra dura. Deja reposar durante 2 minutos para que se endurezca. El contraste entre la costra caliente y agridulce y la crema de vainilla fría y dulce es el sello distintivo de este postre. (+ 4 horas de refrigeración)

Nutrición
  • Calorías:
    420 kcal
    %21%
  • Proteína:
    5 g
    %10%
  • Carbohidratos:
    28 g
    %11%
  • Azúcar:
    26 g
    %29%
  • Sal:
    0.1 g
    %2%
  • Energía:
    1755 kJ
    %21%
  • Gordo:
    32 g
    %46%

La crème brûlée, o “crema quemada”, es el postre francés por excelencia, que representa la máxima expresión de la repostería gracias a su sencillez. Aunque sus orígenes se encuentran entre Francia, Inglaterra y España, la versión francesa se convirtió en un icono en la década de 1980. Consiste en una base de crema pastelera de vainilla rica y sedosa, cubierta con una capa contrastante de azúcar caramelizada. El encanto de este postre reside en el “romperse”, el sonido y la sensación de una cuchara que atraviesa la capa de azúcar, similar al cristal, para alcanzar el frío y cremoso tesoro que se encuentra debajo.

Imágenes