Puré de patatas crujiente con ajo y hierbas

delishubAutor de la receta
Ingredientes
3
Persona(s)
  • 500 g
    Papas pequeñas
  • 3 cucharaditas
    Aceite de oliva
  • 3 cucharaditas
    Ajo
  • 1 cucharadita
    Romero fresco
  • 1 cucharadita
    Sal marina
  • 0,5 cucharaditas
    Pimienta negra
  • 20 g
    queso parmesano
Instrucciones
  • Hervir hasta que esté tierno.

    Coloca las papas pequeñas en una olla grande con agua fría y sal. Llévala a ebullición y cocínalas durante 15-20 minutos, hasta que estén tiernas al pincharlas con un tenedor, pero sin que se deshagan. Escúrrelas y déjalas secar al vapor durante unos minutos. Eliminar el exceso de humedad es clave para conseguir una textura crujiente al hornearlas.

  • Aplastar y sazonar

    Coloca las patatas en una bandeja grande para hornear forrada con papel vegetal. Usa la base de un vaso pesado o un machacador de patatas para presionar suavemente cada patata hasta que tenga aproximadamente 1 cm de grosor y los bordes se hayan abierto. Rocía generosamente con aceite de oliva y espolvorea con ajo picado, romero picado, sal y pimienta. Asegúrate de que el aceite penetre en todos los recovecos.

  • Asado a alta temperatura

    Asa las patatas en un horno precalentado a 220 °C (425 °F) durante 20-25 minutos. Dales la vuelta a la mitad del tiempo de cocción para que queden doradas y crujientes por ambos lados. Si usas queso parmesano, espolvoréalo durante los últimos 5 minutos de cocción. El resultado será una patata con un borde crujiente y un interior suave y mantecoso.

Nutrición
  • Calorías:
    180 kcal
    %9%
  • Proteína:
    4 g
    %8%
  • Carbohidratos:
    28 g
    %11%
  • Azúcar:
    1 g
    %1%
  • Sal:
    1.2 g
    %20%
  • Energía:
    753 kJ
    %9%
  • Gordo:
    7 g
    %10%

Las patatas machacadas son un plato moderno muy popular que combina la textura esponjosa de una patata asada con la extra crujiente de una patata frita. Si bien las patatas asadas enteras han sido un elemento básico de los asados dominicales europeos durante siglos, la técnica de machacarlas ganó popularidad en el siglo XXI como una forma de maximizar la superficie para la caramelización. Culturalmente, son la guarnición perfecta para cualquier plato, desde filetes a la barbacoa hasta pollo asado. El doble proceso de cocción, primero hirviendo y luego asando, garantiza un contraste de texturas perfecto.

Imágenes