- Dando forma a las hamburguesas

Divide la carne picada en dos porciones iguales, procurando no amasarla demasiado (para evitar que quede dura). Forma dos hamburguesas redondas de 2 cm de grosor, ligeramente más anchas que los panes. Haz una pequeña hendidura en el centro de cada hamburguesa con el pulgar; esto evita que el centro se abulte durante la cocción. Justo antes de cocinar, sazona ambos lados generosamente con sal y pimienta negra.
- Abrasador y derretido

Calienta una sartén de hierro fundido hasta que empiece a humear. Coloca las hamburguesas en la sartén y dóralas por ambos lados durante 3-4 minutos (para un término medio). Un minuto antes de que termine la cocción, coloca una loncha de queso cheddar sobre cada hamburguesa y tapa la sartén. Esto asegurará que el queso se derrita y se adhiera perfectamente a la carne.
- Asamblea

Tuesta los panecillos de hamburguesa en una sartén con mantequilla. Unta salsa para hamburguesas o mayonesa en la parte inferior del panecillo, luego coloca encima lechuga, tomate y pepinillos. Coloca la hamburguesa con queso y añade los aros de cebolla. Cubre con la parte superior del panecillo, presiona suavemente y sirve.
- Calorías:80 kcal%29%
- Proteína:32 g%64%
- Carbohidratos:30 g%11%
- Azúcar:6 g%7%
- Sal:2.1 g%35%
- Energía:2425 kJ%29%
- Gordo:38 g%54%
La hamburguesa casera es el mayor legado de la cultura culinaria estadounidense a la gastronomía mundial. Lo que comenzó a finales del siglo XIX como una comida rápida y sustanciosa para los trabajadores, hoy se ha convertido en un arte culinario. El secreto de una buena hamburguesa reside en el contenido de grasa de la carne (idealmente 201 µg/3 µg) y la técnica de cocción empleada. Un elemento básico de las barbacoas y las escapadas de fin de semana, la hamburguesa ofrece un equilibrio perfecto cuando se combina con cebolla caramelizada, queso fundido y verduras frescas.




















