Souvlaki griego a la parrilla con tzatziki

delishubAutor de la receta
Ingredientes
3
Persona(s)
  • 600 g
    Pollo
  • 3 cucharaditas
    Aceite de oliva virgen extra
  • 1 unidad
    Zumo de limón
  • 1 cucharadita
    Orégano seco
  • 2 piezas
    Ajo
  • 200 g
    Yogur griego
  • 0,5 piezas
    Pepino
  • 1 cucharadita
    Sal
  • 1 cucharadita
    pimienta
Instrucciones
  • Marinar para lograr mayor ternura

    En un bol, mezcla el aceite de oliva, el zumo de limón, el ajo picado, el orégano, la sal y la pimienta. Añade los cubos de carne y remueve para que se impregnen bien. Deja marinar en la nevera durante al menos una hora. La acidez del zumo de limón empieza a descomponer las proteínas, mientras que el orégano aporta ese inconfundible aroma a hierbas griegas.

  • Ensartar y asar a la parrilla

    Ensarta la carne marinada en brochetas de madera o metal (si usas brochetas de madera, sumérgelas en agua durante 30 minutos para evitar que se quemen). Ásalas a fuego alto en una barbacoa o sartén grill durante unos 8-10 minutos, dándoles la vuelta de vez en cuando. El objetivo es que queden bien doradas y con un toque ahumado por fuera, mientras que el interior se mantenga jugoso y tierno.

  • Preparación y servicio del tzatziki

    Mientras se asa la carne, prepara el tzatziki mezclando yogur griego con pepino rallado (bien escurrido), ajo y un chorrito de aceite de oliva. Sirve las brochetas calientes en una fuente con el tzatziki frío, pan de pita caliente y una guarnición de rodajas de tomate y cebolla morada. Esta combinación de frío y calor es la esencia de la dieta mediterránea.

Nutrición
  • Calorías:
    380 kcal
    %19%
  • Proteína:
    35 g
    %70%
  • Carbohidratos:
    5 g
    %2%
  • Azúcar:
    2 g
    %2%
  • Sal:
    1.5 g
    %25%
  • Energía:
    1590 kJ
    %19%
  • Gordo:
    24 g
    %34%

El souvlaki es la comida rápida por excelencia de Grecia, con raíces históricas que se remontan al período micénico, donde se utilizaban asadores de piedra para cocinar la carne sobre brasas. Su nombre proviene de “souvla”, que significa brocheta. Culturalmente, es más que carne; es una experiencia social que se suele disfrutar en puestos callejeros o reuniones familiares. El secreto de un buen souvlaki reside en el marinado en seco de limón, orégano y aceite de oliva, que ablanda la carne. Servido con tzatziki frío y con ajo, y pan de pita caliente, ofrece un equilibrio perfecto entre el sabor ahumado y la frescura mediterránea.

Imágenes